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La desmemoria

December 2, 2011
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La impostura, quizás (bordeando en el precipicio de la suposición) podría ser válida siempre que las acciones paralelas a esta sean contrapeso legítimo a lo que se aspira; la desmemoria, o la simulación de tal cosa, está tan cerca de la traición por lo cual las reacciones ante ella se justifican, sin importar la circunstancia.

AMLO, con el presunto ofrecimiento de una senaduría a Manuel Bartlett(confirmando, una vez más, que los cargos públicos con materia de tráfico) con tal de que este pertenezca al Movimiento de Regeneración Nacional, pone en riesgo no sólo aquél capital de credibilidad del que siempre ha gozado, también infunde la sospecha en aquellos adeptos quienes siempre le han observado la cercanía con personajes otrora pertenecientes a la mafia priísta. El fraude electoral de 1988 dejó como secuelas que aún se resiente en estos años debido a la destrucción generalizada del campo, la industria de la transformación nacionales, la educación, la laicidad del estado, la banca, además de haber instaurado los regímenes de terror en aquellos estados que vieron reprimidos violentamente los derechos de los campesinos, indígenas y ciudadanos por igual.

¿Olvidar todo ello que no ha merecido justicia? Se antoja un privilegio digno de los cínicos. Ni siquiera existe una coyuntura política que amerite un amarre, como el que propone Andrés Manuel, con uno de los signos vivientes de la corrupción y el fraude. Es posible que desde la izquierda electoral tal movimiento tenga sentido, sin embargo ellos no necesitan ser convencidos de nada, permanecen fieles a lo que se diga desde la cúpula; son a aquellos apáticos e indecisos quienes tendrán la elección en las manos. ¿Cómo integrarlos a una propuesta rebosante de dinosaurios?

La izquierda partidista, junto con su estructura de operadores ciudadanos, deben considerar que aquellos de pensamiento izquierdista que no pertenecen al movimiento de AMLO, verán en esta estrategia como ofensiva, desmemoriada y hasta traicionera.

2 Comments leave one →
  1. December 3, 2011 1:13 pm

    De ser ciertas las afirmaciones que se hacen sobre la senaduría que Bartlett pretende arropado bajo el manto del MORENA, los que profesamos y pregonamos las ideas de izquierda estamos siendo colocados en el espacio de lka incredulidad y del nebulismo de la política. Esto sería lo último que a las que mantenemos firmemente un criterio proresista nos pudiera pasar.

  2. Luis Fernando Gutiérrez Domínguez permalink
    December 4, 2011 9:34 pm

    De acuerdo. Habría que añadir el peso simbólico que la ideología nacionalista, aplicada a Bartlett (y a López Obrador) para distinguirlo(s) de los neoliberales de centro y de derecha, juega en el imaginario de muchas personas de la sociedad civil que buscan constituirse como ciudadanos de pleno derecho, y sirve como ungüento para sanar las otrora diferencias irreconciliables entre príistas e izquierdistas de vanguardia (¡!). En esos términos, parece que la mera etiqueta de nacionalista emparienta a todos por igual y bien vale la pena un puesto de elección popular.

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